1.1.3.Tipos de conocimiento

1.1.3.Tipos de conocimiento  


Pensamiento intuitivo, es, segĂșn la epistemologĂ­a, un conocimiento que se adquiere sin la necesidad de emplear un anĂĄlisis o un razonamiento anterior. MĂĄs bien, la intuiciĂłn es evidente, por lo que es una consecuencia directa de la intervenciĂłn del subconsciente en la soluciĂłn de conflictos netamente racionales que se presentan en la cotidianidad.

Ahora bien, el pensamiento es un concepto mĂĄs conocido aĂșn, el cual se refiere a la evocaciĂłn mental de ideas o imĂĄgenes. Cuando unimos pensamiento a intuiciĂłn, entonces hablamos de pensamiento intuitivo. El pensamiento intuitivo, segĂșn numerosos filĂłsofos y expertos en ciencias sociales, es el principio de la organizaciĂłn de los seres humanos primitivos y de la ciencia que, en un futuro no muy lejano, fue su estandarte de planificaciĂłn.

El pensamiento intuitivo es aquel proceso cognitivo que no estĂĄ sujeto a un previo anĂĄlisis o deducciĂłn lĂłgica, sino que nace de una intuiciĂłn o percepciĂłn sensorial evidente. Por lo general, las evocaciones mentales del pensamiento intuitivo no son controlables, pero si nos sirven como base para establecer patrones de conductas concretos.

Intuitivo: Intuir es percibir en forma rĂĄpida, instantĂĄnea, Ă­ntima una idea o verdad, sin el auxilio de la razĂłn, pero sĂ­ con la intuiciĂłn.

El conocimiento intuitivo es la aprehensión estricta y total de una verdad, sin recurrir a comprobación alguna. El conocimiento intuitivo es adquirido sin el intermediario de la palabra. Intuyo las palabras que me enteran de un accidente, pero no el propio accidente, que sólo conozco por el intermediario de estas palabras, el médico intuye los síntomas de la enfermedad, pero no el mal mismo, etc.

CaracterĂ­sticas: 
El conocimiento intuitivo se caracteriza por lo siguiente: aprehensiĂłn total, autonomĂ­a, saber sin intermediarios, obtenciĂłn directa, fuente de conocimientos, no verificable, uso de la intuiciĂłn y descubrimiento

AprehensiĂłn total. Todo conocimiento intuitivo aprehende totalmente lo aprehendido.

AutonomĂ­a. El conocimiento intuitivo posee valor autĂłnomo de conocimiento y se basta a sĂ­ mismo.

Saber sin intermediarios. El conocimiento intuitivo es un saber que se obtiene sin ayuda de la demostración, sin el intermediario de la palabra, o sin que se interpongan en la «visión directa de la realidad» elementos intermediarios.

ObtenciĂłn directa. El conocimiento intuitivo se nos da de manera directa, sin rodeos de ninguna clase.

Fuente de conocimientos. Constituye el punto de partida para los conocimientos discursivos.

No verificable. Este tipo de conocimiento, para su validez y credibilidad no requiere de comprobaciĂłn alguna respecto a las fuentes informativas.

IntuiciĂłn. Utiliza a la intuiciĂłn como instrumento para alcanzar el conocimiento.

Descubrimiento. «Tiene un caråcter de descubrimiento, ya sea que se trate del descubrimiento de un objeto del mundo, de una nueva idea o del anålisis de un sentimiento»

El conocimiento demostrativo es el que obtenemos al establecer el acuerdo o desacuerdo entre dos ideas recurriendo a otras que sirven de mediadoras a lo largo de un proceso discursivo en el que cada uno de sus pasos es asimilado a la intuiciĂłn. El conocimiento demostrativo serĂ­a, pues, una serie continua de intuiciones (como lo es el conocimiento deductivo en Descartes) al final de la cual estarĂ­amos en condiciones de demostrar el acuerdo o desacuerdo entre las ideas en cuestiĂłn, y se corresponderĂ­a con el modelo de conocimiento matemĂĄtico. ("En cada paso que da la razĂłn cuando se trata del conocimiento demostrativo, hay un conocimiento intuitivo acerca del acuerdo o del desacuerdo que busca respecto a la prĂłxima idea intermedia que usa como prueba", Ensayo, IV, C.2). Un conocimiento de este tipo es el que tenemos de la existencia de Dios nos dice Locke. Cualquier demostraciĂłn ha de partir de algunas certezas intuitivas; en el caso de la demostraciĂłn de la existencia de Dios Locke partirĂĄ del conocimiento intuitivo de nuestra propia existencia, recurriendo a otras ideas intermedias, que proceden tambiĂ©n de la intuiciĂłn, que nos permiten demostrar la necesidad de tal existencia. Pero el ejemplo mĂĄs claro de conocimiento demostrativo es, sin lugar a dudas, el conocimiento matemĂĄtico, en el que podemos observar el progreso deductivo a partir de un pequeño nĂșmero de principios que se consideraban, por aquel entonces, evidentes e indemostrables: los postulados o axiomas.

El conocimiento sensible es el conocimiento de las existencias individuales, y es el que tenemos del Sol y demĂĄs cosas, por ejemplo, cuando estĂĄn presentes a la sensaciĂłn. No deja de resultar sorprendente que Locke añada esta forma de conocimiento a las dos anteriores, a las que considera las dos Ășnicas formas vĂĄlidas de conocimiento ("al margen de las cuales sĂłlo es posible tener fe u opiniĂłn"). MĂĄs aĂșn si consideramos que el conocimiento ha de versar sobre ideas, como se ha dicho anteriormente. El conocimiento sensible, sin embargo, nos ofrece el conocimiento de cosas, de existencias individuales, que estĂĄn mĂĄs allĂĄ de nuestras ideas.

ÂżCĂłmo es posible verificar el acuerdo o desacuerdo entre una idea (un contenido mental) y la existencia de lo que suponemos que causa esa idea (algo extra mental)? Siguiendo los principios empiristas de Locke resultarĂ­a imposible verificar tal acuerdo o desacuerdo, ya que deberĂ­amos ir mĂĄs allĂĄ de las ideas, de la experiencia. Locke se muestra convencido, no obstante, de que las ideas simples estĂĄn causadas por cosas que actĂșan sobre la mente para crear tales ideas, por lo que han de poseer similitud o conformidad entre ambas. Y no es posible encontrar otro argumento como justificaciĂłn de que poseemos un conocimiento sensible sobre las cosas, sobre las existencias particulares.

El problema se agrava si consideramos las ideas complejas, pues en ese caso hay una clara elaboraciĂłn mental de cuya concordancia con la existencia real "extra mental" no podemos tener ni siquiera tal convencimiento, como ocurre en el caso de la sustancias particulares, de las que Locke ya nos habĂ­a dicho que no podĂ­amos conocer su esencia real. No obstante, Locke considera que sĂ­ cabe un conocimiento de su esencia nominal, como hemos visto anteriormente, ya que la idea compleja de sustancia es un haz o agregado de ideas simples que tienen, cada una de ellas, un correlato sensible en la realidad extra mental, volviendo asĂ­ a la argumentaciĂłn utilizada con las ideas simples y reencontrando la misma dificultad. En todo caso, a pesar de las dificultades, Locke se muestra convencido de la existencia real del mundo, de las cosas...

Las demĂĄs supuestas formas de "conocimiento" no pasarĂĄn de ser una mera probabilidad, ("la probabilidad es la apariencia del acuerdo de las ideas, sobre pruebas falibles"), o serĂĄn englobadas en el ĂĄmbito de la fe es decir, en lo que no es conocimiento.

El conocimiento demostrativo: Es propio de la ciencia que aplica mĂ©todos de observaciĂłn verificable para contrastar sus teorĂ­as. La ciencia valora la demostraciĂłn como criterio de verdad a partir de la observaciĂłn de la realidad que permite establecer asociaciones de ideas a modo de causa y efecto. De este modo, es posible establecer relaciones que se convierten en principios universales, es decir, formulaciones que tienen una validez aplicable a todos los casos dentro de un tipo de casos concretos (hechos de una misma naturaleza que a partir de su tipologĂ­a comĂșn pueden ser estudiados de una forma conjunta)

La ciencia intenta dar respuesta a muchos de los acontecimientos ocurridos en el mundo, de este modo, el valor demostrativo del conocimiento científico muestra la importancia de la experiencia pråctica. Para que algo pueda ser demostrado debe de ser observado y, por tanto, verificable. A través de una demostración científica que ha partido de una investigación previa se pretende demostrar una verdad determinada

Leyes generales: Una verdad que aporta información y conocimiento al ser humano como muestra el hecho de que el avance científico ha mejorado de forma notable la calidad de vida del ser humano. Cuando una afirmación no ha sido probada entonces se considera que esta afirmación es totalmente una conjetura, una hipótesis que muestra una realidad que puede darse pero también puede ser refutada. Este conocimiento demostrativo se aplica con mayor frecuencia a la medicina o las ciencias matemåticas que a las ciencias humanas como la filosofía ya que en este caso, el objeto de estudio no es material, por tanto, no puede analizarse desde la misma perspectiva. Sin embargo, en la filosofía también existe un conocimiento demostrativo: la lógica que muestra la veracidad o la falsedad de los argumentos

Conocimiento Sensible: En su acepción metafísica, lo sensible remite, en los filósofos griegos, en general, y en Platón, en particular, a la realidad que es objeto de la sensibilidad, a lo que puede ser captado mediante los sentidos. Así, Platón llama realidad sensible a los objetos del mundo, en general, a las cosas, en contraposición a la realidad "inteligible", a la Idea, refiriéndose a ellos como dos "modos de ser" distintos y contrapuestos.

El término tiene también una acepción gnoseológica, y hablamos entonces de conocimiento sensible para referirnos al conocimiento que se puede obtener a través de los sentidos, oponiéndose, en este caso, al conocimiento inteligible.

Es frecuente, en los sistemas filosĂłficos que recurren a dicha distinciĂłn, que ambos tĂ©rminos sean utilizados ya metafĂ­sica, ya gnoseolĂłgicamente, segĂșn el contexto.

Se distinguen entre sĂ­ por varias cosas: Ăłrganos, actos, objetos, etc. No sĂłlo se distinguen por los diferentes Ăłrganos: oĂ­dos, ojos, cerebro, etc. TambiĂ©n se distinguen por los actos (oĂ­r, ver, imaginar, etc.), y asimismo, por los objetos sentidos (sonidos, colores, imĂĄgenes, etc.). Los objetos sentidos no son las realidades externas (ĂĄrboles, casas, etc.), sino lo que conocemos de la realidad externa por los sentidos (sonidos, colores, etc.). A los objetos de los sentidos se les denomina sensibles. La realidad material afecta, inmuta al Ăłrgano del sentido (al ojo, no al color visto, ni al acto de ver, ni a lo que sobra de la facultad de la vista que no se emplea para dar vida al Ăłrgano del ojo). Pero el objeto sentido no es la realidad, sino una forma que remite aspectualmente a ella (ej. lo visto no es la ‘materia’ de la casa, sino sus ‘formas’ coloreadas. Lo que estĂĄ en el acto de ver –no en el ojo– no es el cemento de la casa, las piedras, maderas, hierros, etc., sino el colorido que la vista percibe de esas realidades).

El objeto sentido no es aquello que se siente, sino aquello por lo que se siente. Lo que se siente es la realidad. Aquello por lo que se siente es una ‘forma inmaterial’ que remite a un  aspecto de lo real. Ese por indica que el objeto sentido es intencional respecto de lo real. ‘Intencional’ quiere decir que es puramente remitente a la realidad fĂ­sica. El objeto sentido es una ‘forma’ desligada de la materia; una forma que se agota siendo referente a la realidad fĂ­sica. No tiene, pues, naturaleza fĂ­sica, sino intencional. El objeto es objeto al sentirlo el acto de sentir, no antes ni despuĂ©s. En cambio, la realidad material es fĂ­sica antes, despuĂ©s y al margen de sentirla. Por eso hay que distinguir entre la inmutaciĂłn del Ăłrgano (ej. las radiaciones que afectan al ojo) y lo visto (ej. las manchas de colores percibidas), pues cabe que se den unas sin las otras (ej. cabe que se estimule el ojo, pero que Ă©ste no vea)

El acto de sentir y el objeto sentido no se pueden dar por separado, pues el objeto lo forma o presenta el acto. Si no se siente, no hay nada sentido; si hay algo sentido, es porque se ejerce un acto de sentir. El objeto sentido es ‘formal’, no material, y por ello, no tiene los componentes materiales de la realidad física, sino que es una ‘forma’ que forma el sentir para conocer un aspecto de la realidad física. Por tanto, aunque la realidad externa sea causa del sentir, en cuanto que afecta el órgano, tal realidad no forma el objeto sentido, porque tal objeto no es material. En la dualidad acto–objeto no cabe separación, pues sentir es sentir algo (algo es el objeto sentido; lo sentido por el acto de sentir); y si se siente algo es porque se está sintiendo (ejerciendo un acto de sentir).

Importancia del conocimiento vulgar en la investigaciĂłn cientĂ­fica

La ciencia (del latĂ­n scientia 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observaciĂłn y el razonamiento, sistemĂĄticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.

Es el conocimiento sistematizado, elaborado a partir de observaciones y el reconocimiento de patrones regulares, sobre los que se pueden aplicar razonamientos, construir hipótesis y construir esquemas metódicamente organizados. La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos objetivos y accesibles a varios observadores, ademås de estar basada en un criterio de verdad y una corrección permanente. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de mås conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas o leyes generales, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuarå dicho sistema en determinadas circunstancias.

Conocimiento cientĂ­fico 

El conocimiento científico es una aproximación crítica a la realidad apoyåndose en el método científico que, fundamentalmente, trata de percibir y explicar desde lo esencial hasta lo mås prosaico, el porqué de las cosas y su devenir, o al menos tiende a este fin.

Para la Real Academia Española, conocer es tener nociĂłn, por el ejercicio de las facultades, de la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas. Conocimiento es la acciĂłn y efecto de conocer; el sentido de cada una de las aptitudes que tiene el individuo de percibir, por medio de sus sentidos corporales, las impresiones de los objetos externos, conocimiento es todo aquello capaz de ser adquirido por una persona en el subconsciente.

El filósofo Karl Popper acepta que la finalidad de la ciencia es la verdad, pero, en principio, evita el uso del término para la investigación científica y desplaza la cuestión hacia un punto de vista mås delimitado: el de la demarcación, donde el éxito de la ciencia se mide por su capacidad para desenmascarar las doctrinas engañosas y repudiar las teorías inconsistentes, aceptando sólo provisionalmente las teorías corroboradas.

SegĂșn Imre Lakatos la Ășnica forma de justificar el conocimiento cientĂ­fico es a travĂ©s de la crĂ­tica y contractibilidad de nuestros ensayos de soluciĂłn a los problemas surgidos en la tensiĂłn entre nuestro conocer y nuestro ignorar: "El mĂ©todo de la ciencia, es pues, el de las tentativas de soluciĂłn, el del ensayo o idea de soluciĂłn, sometido al mĂĄs estricto control crĂ­tico, no es sino una prolongaciĂłn crĂ­tica del mĂ©todo del ensayo y el error"

La crĂ­tica consiste en intentos de refutaciĂłn: si la crĂ­tica tiene Ă©xito se descarta el ensayo de soluciĂłn refutado y se busca otro; si resiste a la crĂ­tica se acepta provisionalmente en cuanto digno de seguir siendo discutido, y si persiste en resistir la crĂ­tica se puede estimar corroborado, pero eso no significa que se le acepte como verdadero, solamente significa que, de momento, no se han encontrado razones para desecharlo.

El avance en el conocimiento cientĂ­fico se produce en cuanto los cientĂ­ficos al abandonar las teorĂ­as refutadas estĂĄn obligados a reemplazarlas por nuevos ensayos de soluciĂłn y eso conduce a descubrimientos e innovaciones. AsĂ­ la propuesta de Popper "...no es salvarles la vida a los sistemas insostenibles sino, por el contrario, elegir el que comparativamente sea mĂĄs apto, sometiĂ©ndolos a todos a la mĂĄs ĂĄspera lucha por la supervivencia".

SegĂșn el filĂłsofo de la ciencia Paul Feyerabend, no es efectivo que la nociĂłn de conocimiento vĂĄlido se reduzca al conocimiento cientĂ­fico. Dando por supuesto que, en la medida que nuestro etnocentrismo nos hace ver la realidad con el prisma de la racionalidad occidental, esta resulta perfectamente coherente con la idea del progreso ininterrumpido del conocimiento cientĂ­fico; Feyerabend, tambiĂ©n cree que la razĂłn no es la Ășnica forma de inteligibilidad y tampoco la Ășltima: "La ciencia es una de las muchas formas de pensamiento que el hombre ha desarrollado y no necesariamente la mejor

CONOCIMIENTO VULGAR Y CIENTÍFICO

INTRODUCCIÓN
El hombre, a lo largo de su existencia, ha sentido curiosidad por conocer el mundo que le rodea y ha pretendido dar explicaciones a una serie de interrogantes, que le han surgido de su contacto directo o indirecto con las cosas, hechos y fenĂłmenos que la naturaleza le presenta. Gran parte de las explicaciones que ha dado se fundan en supuestos, creencias y generalizaciones que son aceptadas por razones de autoridad, experiencia, o de fe, sin crĂ­tica o razonamiento que sustente su veracidad.

CONOCIMIENTO
Es el entendimiento, inteligencia, razĂłn natural. AprehensiĂłn intelectual de la realidad o de una relaciĂłn entre los objetos, facultad con que nos relacionamos con el mundo exterior. Conjunto de saberse sobre un tema o sobre una ciencia.

La adquisición del conocimiento está en los medios intelectuales de un hombre (observación, memoria, capacidad de juicio, etc.
) A medida que crece el conocimiento se da tanto el cambio cualitativo por haber en ello un incremento de reorganización del conjunto y de adquisición de los mismos.

CARACTERÍSTICAS DEL CONOCIMIENTO

  • Su fin es alcanzar una verdad objetiva
  • Es un proceso dialĂ©ctico basado en la contemplaciĂłn viva sensaciĂłn, percepciĂłn y representaciĂłn
  • Asimila el mundo circulante. 
CLASIFICACIÓN DEL CONOCIMIENTO

CONOCIMIENTO VULGAR
Llamado conocimiento ingenuo, directo es el modo de conocer, de forma superficial o aparente se adquiere contacto directo con las cosas o personas que nos rodean.

Es aquel que el hombre aprende del medio donde se desenvuelve, se transmiten de generaciĂłn en generaciĂłn. 

CaracterĂ­sticas del conocimiento vulgar

Sensitivo Aunque parte de los hechos el conocimiento se estructura con lo aparente, no trata de buscar relaciĂłn con los hechos. Superficial Aunque parte de los hechos el conocimiento se estructura con lo aparente, no tratar de buscar relaciĂłn con los hechos. Subjetivo La descripciĂłn y aplicaciĂłn de los hechos depende del capricho y arbitrariedad de quien los observes. DogmĂĄtico este sostiene en la aceptaciĂłn tĂĄctica de actitudes corrientes o en nuestra propia suposiciĂłn irreflexiva se apoya en creencias y supuestos no verificables o no verificados. EstĂĄtico Los procedimientos para lograr los conocimientos se basan en la tenacidad y el principio de autoridad, carecen de continuidad e impide la verificaciĂłn de los hechos. Particular Agota su esfera de validez en sĂ­ mismo, sin ubicar los hechos singulares es esquemas mĂĄs amplios. AsistemĂĄtico Porque las apariencias y conocimientos se organizan de manera no sistemĂĄtica, sin obedecer a un orden lĂłgico. Inexacto Sus descripciones y definiciones son pocas precisas. No acumulativo La aplicaciĂłn de los hechos es siempre arbitraria, cada cual emite su opiniĂłn, sin considerar otras ideas ya formuladas. 

Conocimiento cientĂ­fico 


El conocimiento cientĂ­fico estĂĄ Ă­ntimamente relacionado con todo lo que existe en el universo. En ocasiones, el punto de partida de una investigaciĂłn cientĂ­fica es la curiosidad del ser humano. Las preguntas surgen en la acciĂłn de los individuos en su entorno y su progreso se debe a la observaciĂłn cientĂ­fica a los fenĂłmenos que ocurren en la naturaleza, a los cientĂ­ficos les interesa descubrir cĂłmo y por quĂ© ocurren las cosas, buscan explicaciĂłn a los fenĂłmenos del mundo. Pero esto es sĂłlo una parte de la historia, ya que los objetivos de la ciencia son ir mĂĄs allĂĄ de lo inmediato, al averiguar cĂłmo estĂĄ constituido el Universo y comprender las relaciones que existen entre las cosas. La investigaciĂłn comienza identificando un problema, la observaciĂłn es posterior y lleva a formular posibles explicaciones al problema estudiado es decir se elaboran hipĂłtesis es una idea o conjunto para explicar el por quĂ© o cĂłmo se produce determinar hecho o fenĂłmeno, lo que contribuye a resolver el problema de estudio. Para que sea una buena hipĂłtesis debe cumplir dos requisitos: estar libre de contradicciĂłn y poder someterse a comprobaciĂłn. Se denomina contratar la hipĂłtesis al proceso de comprobar la validez de la misma. Al elabora una hipĂłtesis suponemos lo siguiente:

La existencia de determinados relaciones entre hechos observados

La posibilidad de contrastar, con la experiencia, las consecuencias que obtendremos de ser verdaderos tales suposiciones. La ciencia es un proceso terminado, ya que se encuentra en constante evoluciĂłn y desarrollo, un descubrimiento es algo que ya existĂ­a pero no era conocida, mientras que el invento es algo que antes me existĂ­a y se crea.

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